Antes de iniciar, te diremos que cuando explicamos aquí como convencer a alguien de hacer algo, no nos referimos a técnicas de manipulación; sino, a la acción de intentar influenciar de forma positiva en el pensamiento de un individuo para que cambie de opinión acerca de algún punto de vista o aspecto de su vida que le esté afectando o perjudique a otros.

Este poder de persuasión, es común en personas con carisma, seguridad personal, buen manejo del lenguaje y sensibilidad capaces de conectarse con los demás hasta llegar a lo más profundo de sus convicciones para cambiarlas a mejor

¡Indaguemos un poco más!

La vinculación de las emociones con el acto de persuadir

Muchos piensan que para convencer a los demás de hacer algo necesitan solamente dar argumentos lógicos y demostrar que tienen la razón, pero, la verdad, es que se requiere mucho más que eso.

El secreto está, en identificar las emociones que le hacen permanecer al otro en su postura negativa y buscar la forma de incidir sobre eso.

Por ejemplo, si un buen empleado quiere renunciar porque argumenta que no se siente útil en su puesto de trabajo; el jefe, no solo deberá emplear frases para convencer a este de que, si es bueno en lo que hace, sino que además, tendrá que hablar de forma emotiva con él e indagar sobre lo que siente y por qué ha llegado a esa conclusión para así, hacerlo cambiar de parecer.

Convencer a alguien de hacer algo eficazmente

Para lograr convencer a una persona de hacer algo de forma efectiva, necesitarás; además de ser empático, usar un lenguaje empoderado que transmita al otro un deseo de establecer acuerdos y no de disputar.

El poder de la palabra, es la herramienta de conferencistas, vendedores, políticos y diplomáticos que entienden que con frases bien usadas dichas con sentimiento, las personas en su mayoría, serán capaces de creer lo que están diciéndoles para luego, verse impulsadas a accionar en pro de lo que están escuchando.

Es bajo esta estrategia, que un vendedor logra convencer a un cliente de comprar un artículo en su tienda sin haberlo planeado por persuasión.

El ya mencionado poder de la palabra, tiene mucho que ver con la personalidad del individuo que lo emplea, su nivel de autoestima, estado de ánimo, entre muchos otros factores.

Se debe entender que cuando se aplica esto, no es con el fin de que los demás acepten mentiras como verdades porque entonces, estaríamos hablando de como manipular a una persona; La intención, es influir sobre las demás y guiarlos a un camino correcto: lograr que un amigo inicie una terapia para dejar las drogas, que un adolescente retome sus estudios o convencer a una mujer de sus múltiples virtudes. ¡Los casos son interminables!

El poder de persuasión en la vida cotidiana

Cuando observamos el acto de persuasión en la vida cotidiana, es importante entender que para influir en los demás, nuestros actos serán más evidentes que las palabras.

Aunque obviamente, se pueden emplear las herramientas anteriormente señaladas, llevar un ritmo de vida respetable será un punto clave para que tus opiniones sean tomadas en cuenta y puedan incidir directamente sobre las decisiones de los demás. De hecho, suele ser un modo de influencia más directo e inconsciente que lleva a la imitación.

De esta forma, también se puede convencer a una persona de hacer algo: a través de la demostración.

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